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Juan Castro, el más seguro de todos los tiempos

2017-01-01
by: El caimán
Juan Castro, el más seguro de todos los tiempos

No muchos me acusarán de exagerado si afirmo que tan elegante y seguro como el receptor Juan Castro no abundan los cátchers en ningún béisbol del mundo. Este natural de San Cristóbal, hoy territorio perteneciente a la joven provincia Artemisa, ha sido el más defensivo de Cuba en todos los tiempos.

El público disfrutaba su estilo muy propio, el excelente brazo y la precisión en el mascoteo y los tiros. La jugada más complicada la hacía parecer sencilla. Atrapaba un foul hacia atrás tal vez con la seguridad de quien espera un fly al jardín central… y en bandeja.

Asimismo, era capaz de frenar el ímpetu del más temerario corredor que doblara por tercera intentando anotar, aun si levantaba los spikes amenazadoramente. Defendía el home con la determinación de quien conoce el significado de esa palabra en inglés: casa. Sus anécdotas pasan de boca en boca entre los aficionados.

Capturó a 330 corredores en 705 intentos de robo. En el Campeonato Mundial de 1984 enfrió a cinco de ocho que intentaron alcanzar una base adicional, entre ellos al más tarde famoso big leaguer Barry Bonds.

El muy querido número 13 de los equipos Vegueros y Pinar del Río ha revelado que, desde la infancia, solía acostarse boca arriba, cogía una pelotica de ping pon y practicaba con ella lanzándola hacia lo alto.

Así desarrolló esa velocidad de movimientos, esa habilidad y reflejos para detener los short bounces de la pelota a mascota limpia… y sin utilizar el cuerpo entero. Algunos hasta le llamaban “El Pianista”.

Por si no bastara, demostró su talento al guiar a lanzadores pinareños tan estelares como Rogelio García, Julio Romero, Juan Carlos Oliva, Omar Ajete, Faustino Corrales y Jesús Guerra, y a los de otras provincias que también integraron la selección nacional.

Las estadísticas le anotan 112 errores en 7 580 lances, nada menos que en 9 450.2 entradas, con un average defensivo de 985 y apenas 157 pass ball (el mejor promedio de todos los tiempos), una garantía detrás del plato.

No fue un gran bateador, pero sí se le consideraba oportuno, principalmente en eventos internacionales: en los Juegos Panamericanos de 1983 disparó un jonrón que contribuyó a la victoria de Cuba sobre Estados Unidos, y bateó de 10-7; en el Campeonato Mundial de 1984 anotó 11 carreras en 11 partidos; y en el de 1986 compiló para 304.

Nació el 31 de enero de 1954. Se retiró a los 34 años, con 32 puntos esparcidos por los dedos de mascotear, alguna que otra fractura por la mala mascota que apenas le protegía, las rodillas pulverizadas y los pulmones devastados por el mal hábito de fumar.

Entonces, se convirtió en manager. Conquistó dos títulos con Vegueros en la llamada Liga de Desarrollo. Dirigió la novena de Sancti Spíritus durante las series 47 y 48 del clásico cubano, y la de Pinar del Río en la serie 51. También comandó varias selecciones de serie A en Italia, durante seis años en los que obtuvo varios títulos.

Juan Castro es uno de los imprescindibles a la hora de contar la historia del béisbol cubano, una estrella que ha inspirado a las generaciones de receptores que le sucedieron, y un ídolo para los amantes de la pelota a todo lo largo y ancho de Cuba.