Sí, puedo ser cuan categórico quiera: los puros Cohiba son los mejores del mundo. Lo dicen todos. Desde luego, el tabaco de Cuba no tiene igual, llámese como se llame, por la tierra, el clima, la tradición, la calidad en su confección, el cuidado en cada paso del proceso, pero los fabricados en la prestigiosa fábrica El Laguito, en La Habana, son los más codiciados.

Lo ves en las películas y los dramatizados; cuando te invitan y, no obstante, quedas pensándolo, insisten con una oferta indeclinable: “¡Habanos!”, o… “¡Puros cubanos!” y, desde luego, la caja dice Cohiba.

Semejante regalo no es sino la expresión de la máxima calidad: ¡lo mejor de lo mejor! Puede ser lo mismo un francés que un español, brasileño, estadounidense, un habitante del Polo Norte o de una diminuta isla en el Pacífico. ¡El planeta entero se rinde ante la evidencia!

Cierto que, al nacer, en 1966, y durante años, la marca estuvo destinada de manera exclusiva a obsequiar a personalidades de gobierno, nacionales y extranjeras, y al presidente Fidel Castro. En cambio, desde 1982, está disponible a los fumadores más exigentes del orbe.

Desde hace 19 años acuden a La Habana empresarios y famosos habituales, a fin de participar en la gran cita de los Festivales del Habano e intervenir en los lanzamientos de los muy selectos puros y en las subastas de humidores. El actor Arnold Schwarzenegger solía no perderse ninguno, antes de ser gobernador de California (de 2003 a 2011).

El evento genera gran repercusión mediática en programas de televisión de todo el globo, así como en otros medios gráficos y digitales. Además, alimenta los perfiles en redes sociales como Instagram, Twitter y Youtube.

Precisamente, del 27 de febrero al 3 de marzo, se desarrollará la próxima edición, que incluirá las usuales visitas a las plantaciones de tabaco de Pinar del Río, para conocer a los más avezados vegueros; recorridos por las más afamadas fábricas de Habanos; conferencias y sesiones prácticas del Seminario Internacional; la Alianza con Habanos y el Concurso Internacional Habanosommelier.

Será una oportunidad inestimable. Ya el año anterior se reunieron 2 000 participantes de más de 60 países, y  la subasta de humidores alcanzó la cifra de 865 000 euros, por las siete piezas de coleccionista, recaudación donada íntegramente al sistema cubano de Salud Pública.

La referida puja incluyó el primer humidor (01/50) de la exclusiva serie especial Cohiba 50 Aniversario, una verdadera obra de arte, pues el mueble (contiene 50 Habanos) está elaborado con maderas preciosas como ébano de Macasar, sicomoro y cedro guarea cedrata.

Y la innovadora marquetería exterior emplea auténticas hojas de “ligero” de Vuelta Abajo, cuidadosamente seleccionadas, recubiertas con pan de oro de 24 quilates. Fue resultado del delicado trabajo de expertos artesanos parisinos de la firma Elie Bleu.

Si es usted un admirador de este mundo excepcional, coincidirá conmigo en que solo con los tabacos cubanos se siente placer al quemar una obra de arte, principalmente si son Cohiba, puros con corpulencia y pleno sabor, muy aromáticos, elaborados con el mayor de los cuidados y con una escrupulosa atención al detalle.

Cuentan que el nombre Cohiba”lo debe a una palabra que utilizaban los Taínos, los aborígenes cubanos, para definir a las hojas de tabaco enrolladas que fumaban. Es, por tanto, el primer nombre del tabaco.

Las hojas de los Cohiba proceden de las cinco mejores Vegas de Primera de San Juan y Martínez y San Luis, en la zona de Vueltabajo. Ninguna otra marca de Habanos somete a una fermentación adicional en barriles a tres de los cuatro tipos de hojas que emplea: seco, ligero y medio tiempo. Este proceso le brinda un aroma y sabor distintivo.

Cohiba posee cuatro líneas diferentes: la Clásica, la Línea 1492 (lanzada para conmemorar el Quinto Centenario de la llegada de Cristóbal Colón), la Línea Maduro 5 (presentada en 2007 con tres nuevas vitolas que incorporan una capa madura añejada durante cinco años) y, en 2010, se introduce Cohiba Behike, la más exclusiva.

Esta última incorpora por primera vez el medio tiempo en la ligada de sus tres vitolas, una hoja muy escasa proveniente de las dos hojas superiores de la planta de tabaco de sol, la cual le aporta carácter y sabor excepcionales.

Los expertos aseguran que mediante esta constante innovación, Cohiba lidera las tendencias en el mundo del Habano, siendo la primera que introdujo una Reserva (en el año 2002) y una Gran Reserva (2009), elaboradas con hojas de tabaco añejadas un mínimo de tres y cinco años, respectivamente. Por supuesto, todas las vitolas son Tripa Larga, totalmente a mano.

Generalmente obtiene las puntuaciones máximas en las competiciones internacionales, y sus contendientes más cercanos son Montecristo, Flor de Tabaco de Partagás, Hoyo de Monterrey, Vegas Robaina y Romeo y Julieta, entre otros puros también cubanos.

Así que, si le gusta fumar un buen tabaco, no lo dude: haga las maletas y venga al XIX Festival del Habano, desde luego a degustar Cohiba: ¡lo mejor de lo mejor!